España puede presumir de ser el país europeo en el que más mujeres se mostrarían dispuestas a dejar a su pareja si ésta sufriese de la llamada “enfermedad del fútbol”. El estudio, publicado por la agencia de búsqueda de pareja Parship, revela que para el 43% de las féminas de nuestro país no es lo mismo afición que adicción, y que esto último bien merece una ruptura. En el caso de nuestro país, los hombres encuestados afirmaron que dedicarán, mientras dure el Mundial, una media de 91 minutos (al día), a seguir los partidos o las novedades referentes a los encuentros.
No nos sorprende. Tampoco sorprendería si hablasen de adicción al juego, al tabaco o a los discos de los Bee-Gees. Toda adicción es mala, y la del fútbol no podría ser menos. Estamos en época de Mundial, y la fiebre por el deporte rey se siente allí donde uno va. En la oficina, en el bar de la esquina, y hasta en la misa dominical se habla de los movimientos de “la Roja”. ¿Puede la pasión por un deporte llevar a una persona a dejar de lado su vida personal y por consiguiente, conducir a su relación al fracaso? Todo es posible. De todas formas, nada parece superar a la emoción de una esperada cita, puesto que, por mucho que un importante partido coincidiese con un encuentro con alguien especial, el 62% de los hombres estaría dispuesto a renunciar al partido con tal de disfrutar de la cita. ¿El dato sorprendente? Sólo el 53% de las mujeres amantes del fútbol dejaría a un lado el encuentro futbolístico para centrarse en el encuentro amoroso.
Lucía (equipo de Infosingles)