No cabe duda de que San Valentín (nos guste o no), es para muchas parejas la excusa perfecta para pasar un día romántico; regalar flores, bombones, montar un pic-nic en el parque, o disfrutar de una cena a la luz de la velas, son algunas de las actividades que se realizan el 14 de febrero. Paralelamente, los comerciantes aprovechan esta festividad para darle un empujón a la ventas. Posiblemente muchos de vosotros hayáis celebrado alguna vez esta festividad, independientemente si ya estáis en una relación, o estáis puestos en buscar pareja, ¿conocéis realmente su historia? Existen diversas teorías, aquí os dejo la que más me ha gustado:
Uno de los posibles orígenes de la celebración se remonta a la antigua Roma, época en la que se perseguía el cristianismo. Por aquel entonces, a los soldados se les prohibía el matrimonio por creer que el estar ligado a una familia impedía la concentración en la batalla. Un sacerdote cristiano, Valentín, decidió, a escondidas, casar a las parejas que lo deseasen. Valentín adquirió un gran prestigio por la gran obra que hacía con las parejas de enamorados, pero al enterarse el emperador, ordenó su ejecución para el día 14 de febrero.
Dos siglos más tarde la iglesia católica desenterró la historia de Valentín, canonizándolo y otorgándole el "título" de patrón de los enamorados. El cuerpo de San Valentín se conserva en la ciudad italiana de Terni. Cada año se celebra en el templo una ceremonia (como acto de compromiso) a la que asisten diferentes parejas que quieren contraer matrimonio al año siguiente.
Marta