Según un estudio realizado por la agencia PARSHIP.es, “El coste del amor”, pese a la resistencia de los más románticos, parece ser que el amor no es pura emoción ni buenos sentimientos. En el camino hacia su consolidación, aparecen también los aspectos materiales.
Muchos hombres y mujeres suelen afirmar que para mantener la salud de una relación no hace falta nada más que amor y respeto por la otra persona. Pero antes de llegar al amor, el conocimiento del otro implica un proceso. Llamadas de teléfono, primeros mensajes al móvil, intercambio de mails y finalmente, llega la primera cita.
“El coste del amor” es una nueva investigación de la agencia PARSHIP.es que indaga en la actitud de los solteros y de personas con pareja estable sobre su primera cita y su relación con los gastos monetarios. Además de tiempo y dedicación, ¿qué acciones se deben hacer para tener y mantener el amor?
Antes de la cita: preparación estética
Por fin ha llegado el esperado momento, la primera cita con esa persona especial. Las mujeres, nerviosas por una cita inminente, suelen padecer el síndrome de “hoy no me gusta mi pelo o no tengo nada que ponerme”. Todo esto supone la obligada visita al salón de belleza o al centro comercial para comprar algo nuevo, sexy y seguramente más caro de lo habitual. El gasto principal de las mujeres en las citas suele estar relacionado con la ropa, maquillaje o complementos escogidos para la ocasión.
Si bien es cierto que hoy en día los hombres cuidan su imagen personal casi tanto como las mujeres, ellos siguen prefiriendo impresionarlas -más que con un nuevo look o ropa cara- reservando mesa en un buen restaurante, pidiendo un buen vino o comprándoles un bonito ramo de flores para impresionarlas.
“Frente al encuentro con una potencial pareja, los nervios y la ansiedad suelen arremeter en el ánimo de algunos hombres y mujeres. Por lo demás, no basta que un hombre haya pasado minutos afeitándose o que ella haya pasado horas frente al espejo maquillándose y peinándose. Ni la mejor colonia después de afeitar ni el mejor corrector de maquillaje podrá disimular los nervios en caso que emerjan. Pero también están las personas que se relajan y van despojados de expectativas. Esas personas son las que suelen disfrutar más de esa primera cita y suelen extraer un aprendizaje de la ocasión, ya sea que los resultados sean buenos o malos”, señala Leticia Brando, psicóloga y single coach de PARSHIP.es.