Situaciones personales tales como separaciones, rupturas o divorcios, dejan una huella en nuestro aparato anímico. Estos hechos suelen abrumar nuestros recursos emocionales y físicos e interfieren en nuestra capacidad de funcionar, lo que puede acarrear trastornos emocionales, infecciones, trastornos digestivos.
Por ello, se considera que personas que están más de un año realizando un duelo tras una separación, ya se acerca a la patología. Es recomendable que el duelo por la pérdida des que no dure más de un año nuestro tiempo para olvidar a nuestra última pareja.
El ideal de felicidad: que esta dependa más que nada de una disposición del ser y no del estado de las circunstancias. De esta manera, un hombre se siente feliz tanto si tiene ese puesto de trabajo tan ansiado como si no lo tiene o esa mujer se muestra generalmente alegre, ya sea porque ha logrado esa buena puntuación en el examen o si está con pareja o sin ella.
Posiblemente el error más grande es creer que la felicidad depende de los momentos alegres. Si nos aferramos a esta creencia, siempre veremos la felicidad asociada a momentos y no como un estado general del ser humano.
Si anticipamos el problema, si prevemos que esa pareja puede salir como no, que el amor puede encontrarse ahora como en un futuro, de esta manera reaccionaremos mejor a las exigencias del ambiente.
No todos tienen la misma capacidad de adaptación ni reaccionan igual a los momentos felices e infelices.
Nuestra felicidad depende de:
-instinto de supervivencia que heredamos y llevamos en nuestros genes.
-aspectos adquiridos que configuran nuestra personalidad y nos hacen adaptar a las necesidades del medio.
Nuestra felicidad entonces depende de los genes pero también de nuestros aprendizajes, de nuestra fortaleza adquirida en nuestra relación con el medio.
Pero eso no implica que los que no vean satisfecho su deseo en el momento, se frustren. El hecho de buscar, de tener ilusiones, esperanzas en conocer a alguien nuevo, que aporte nuevas experiencias a la vida del miembro, es muy positivo.
Así pues si te encuentras en un momento bajo a nivel personal, no dudes en pensar con optimismo, que esto es solo un trance hasta volver a sentir de nuevo sentimientos de amor hacia otra persona.