Cuánto hemos sufrido por los amores de verano...
Quien no haya tenido algún "affaire" veraniego, que tire la primera piedra. Yo tampoco me he escapado, lo admito.
¿Qué tiene el verano que nos predispone para el amor? ¿Será el sol, la ligereza de nuestro vestuario, el cambiar de horarios y de rutina? En verano nos relajamos, nos lanzamos, no importa el mañana. Dicen que existe una razón biológica: la melatonina, una hormona que nuestro cuerpo genera en más cantidad con el buen tiempo, y que aumenta nuestra actividad y buen humor.
Pero el concepto de amor de verano se ha perdido hoy en día. Internet, el Messenger, los móviles y los vuelos "low cost" lo han estropeado. ¿Qué ha sido de esas despedidas a la orilla del mar, en las que ambos tortolitos se prometían no olvidarse nunca, y pactaban escribirse (una carta) cada semana? Ahora es tan fácil como decir: "me escapo para verte en el próximo puente". Una verdadera pena.
¿El consejo de Infosingles? Dejaos llevar. Vivid el momento y que "os quiten lo bailao". El tiempo dirá si ese amor de verano puede convertirse en uno de otoño, invierno y primavera.
Marta (equipo de Infosingles.com)